domingo, 15 de agosto de 2010

Acerca de la Mortalidad Infantil 2009 - Hospital Meisner

HOSPITAL COMODORO MEISNER – Acerca de la Mortalidad Infantil 2009




Desde su creación en el 2004 al 2009 inclusive, en el Hospital Comodoro Meisner de la Localidad de Derqui, Partido de Pilar, nacieron 19.820 bebés. En referencia en particular a la mortalidad infantil, la misma fue, durante estos 6 años, de 144 recién nacidos, lo que hace 0,73% de los nacimientos. Estos porcentajes son esperables para este nivel de complejidad.



Haciendo un análisis comparativo en el grupo etario de recién nacidos con mayor mortalidad (bebé menores de 1.500 gr.) en los últimos dos años vemos que en el 2008, nacieron 52 bebés que pesaron menos de 1.500 gramos, y en el 2009, nacieron 63 bebés menores de 1.500 gramos.



De acuerdo a la taza de mortalidad neonatal ajustada por peso, los bebés nacidos con menos de 1.000 gramos tienen una altísima mortalidad que puede llegar al 80%, y los bebés que pesan entre 1.000 y 1.500 gramos, tiene una mortalidad que puede llegar al 50% aproximadamente.



En el año 2009 nacieron en el Hospital Meisner, 3.959 bebés, de los cuales 63 pesaron menos de 1.500 gramos. En la literatura se informa que el porcentaje de bebés nacidos con menos de este peso es de un 0,7%. Sin embargo, en nuestro hospital, la cifra de bebés de menos de 1.500 gramos asciende a 1,59% del total de los nacimientos.

Del total de nacimientos en el 2009 en el Hospital Meisner, 40 fueron la cantidad total de bebés fallecidos. Podemos ver que 22, corresponden al grupo de mayor mortalidad, que son los recién nacidos menores de 1.500 gramos. Pero a su vez, de este grupo de un peso menor a 1.500 gramos, vemos una elevada cantidad de bebés que nacieron entre 500 y 1.000 gramos, del cual solo un 50% falleció para el 80% general esperado para estos casos. En el otro grupo, de un peso entre 1.000 y 1.500 gramos, falleció solo un 19,3%, con una tasa de mortalidad esperada de un 50% .

Siguiendo con el análisis de los 40 bebés fallecidos en 2009, 12 de ellos tenían malformaciones congénitas de causas múltiples y cuyas patologías son incompatibles con la vida. Esto reduce aún más el número de fallecidos de causas no congénitas, a 28 recién nacidos en total.

Existe una alta relación entre la mortalidad neonatal y la atención prenatal y durante el parto. Al mismo tiempo, el peso al nacer se asocia al riesgo de mortalidad infantil y neonatal.

Otra realidad en el Hospital Meisner es que, al aumentar la complejidad de la neonatología y contar con el recurso humano capacitado (médicos y enfermeros), son más las madres que eligen tener a sus hijos en nuestra maternidad, tanto de nuestro partido como de partidos vecinos y también, de países limítrofes.

Así hemos detectado por la UARMI (Unidad de Alto Riesgo Materno-Infantil), casos en los que los domicilios denunciados no correspondían a estos pacientes, o que vivían allí pero luego vuelven a sus lugares originales.

Muchas veces faltan autopsias para certificar científicamente la causa de muerte de los bebés, pudiendo aumentar con esta práctica, el número de muertes de causas irreductibles que son independientes del bajo peso y de los recursos que pueda tener el sistema de salud para mejorar los índices de mortalidad.

La media nacional de mortalidad infantil está en 12‰, con picos en Formosa y Chaco con un 24‰, y cifras mucho menores en Capital y Santa Cruz.

Hace 20 años, la media nacional era el doble, como la actual en Chaco y Formosa, y los bebés morían por una diarrea. Una de las soluciones fue llevar agua potable a todas las poblaciones, incluidas las villas. Por lo tanto, es lo difundido en Helsinki “Agua Corriente y Cloacas para Toda la Población”.

La salud no depende exclusivamente del Sistema de Salud; depende en gran medida de indicadores sociales que determinan la calidad de vida. Si un país tiene toda la población con agua potable, sistemas cloacales, correcta alimentación, cuidados del medio ambiente, y viviendas que aseguren el mínimo confort, acompañado con trabajo y salarios adecuados ayudaría en gran medida a la eficiencia del sistema de salud.

Algunas de las propuestas que encontramos viables a corto y mediano plazo, se pueden centrar en fortalecer la calidad y la importancia de los centros de salud (CAPS) en todo el país. Estos podrían atender el 80% de todas las patologías de la comunidad, como así también realizar los controles de salud de las embarazadas y bebés.

También los programas de promotores sociales que incentivan a las personas a ponerse en el centro del cuidado de su propia salud, con criterios comunitarios, como por ejemplo promotores juveniles y madres jóvenes. A través de la prevención y educación para la salud, las personas se cuidan ellas mismas, lavándose las manos, bebiendo agua de pozos seguros, dándole importancia a la vacunación, entre otras cosas. Esto, además, puede lograrse articulando la comunidad, municipio, empresas privadas, donaciones; todo esto asegura el impacto necesario y la sustentabilidad en el tiempo.

Nuestra meta debería ser disminuir la mortalidad infantil en un dígito, trabajando en los determinantes de salud, y generar un sistema de atención primaria cercano y gratuito, subvencionado totalmente por los gobiernos provinciales o de nación.

Es importante que cuando hablemos de mortalidad infantil no solo hagamos foco exclusivamente en el sistema de salud, sino también en los indicadores sociales anteriormente mencionados, que hacen a la calidad de vida y que mucho tienen que ver con la disminución de este indicador multicausal.

No hay comentarios:

Publicar un comentario