lunes, 26 de enero de 2015

Programa Municipal de Control de Tabaco en Pilar

Dejar el cigarrillo puede ser un camino largo y difícil. Sobre todo para quienes lo emprenden solos. Y muchas veces, el intento choca con la frustración.
Por eso en Pilar, desde hace casi dos años, está en pleno funcionamiento el Programa Municipal de Control de Tabaco, que permite que los vecinos accedan en forma gratuita a un tratamiento intensivo para dejar de fumar.
Está a cargo de los médicos generalistas , quienes atienden en dos consultorios y llevan adelante los tratamientos.
“Fue muy emocionante ver la satisfacción que sintió un paciente, una persona mayor, cuando logró dejar el cigarrillo para darle el ejemplo de que sí se puede a sus hijos, que estaban en otro tipo de adicciones”, recuerda uno de los médicos a cargo.
“Nunca me voy a olvidar de dos hermanas que venían a la consulta y cuando cumplieron con el objetivo, volvieron para contarme que no solo les cambió la vida sino que volvieron a nacer”, cuenta, a su vez, otro de los médicos que coordina el programa.
Estos son solo dos recuerdos de los tantos que tienen estos médicos  que fueron formados para cumplir con esta tarea en el grupo antitabaquismo más prestigioso del país, como es el del Hospital Italiano.
El programa tiene una duración aproximada de dos meses, con un encuentro por semana. En algunos casos son grupales y otros individuales, dependiendo de la cantidad de pacientes y de las características de cada uno.
Los médicos cuentan orgullo que entre el 25 y 30% logra el objetivo. La cifra parece baja, pero es cercana a la que se alcanza en estos tipos de programas a nivel nacional. Y cuenta por sí sola lo difícil de abandonar la adicción.

Fundamentos
Los encuentros tienen tres fundamentos. Por un lado, se trabaja en la dependencia psicológica, a través de las conductas particulares de cada uno en relación al tabaco. También en lo social y en la dependencia física, que se trata con medicación y el uso de parches de nicotina.
Los médicos siempre encuentran la forma de lograr que los pacientes puedan acceder a los elementos que reemplazan a la nicotina de forma diferencial y a bajo costo.
No solo es difícil tomar la decisión sino también sostenerla, ya que los primeros tiempos se sufre de constipación, nerviosismo, insomnio, fatiga y falta de concentración. Los que pasaron por ese camino, lo saben.
Sin embargo, el foco del tratamiento está puesto en la motivación, que es diferente en cada caso. También se reafirman los beneficios que brinda dejar este hábito como mejorar la salud propia y la de los demás ya que no solo fuma el que se pone el cigarrillo en la boca sino todos los que conviven con él, que son fumadores pasivos.

TESTIMONIO 
“Dejar de fumar fue lo mejor que me pudo pasar”
“Fumaba desde siempre. El último año había llegado al atado y medio de cigarrillos por día. Le había prometido a mi familia que a los 60 dejaba, pero pasaba el tiempo y no lo lograba. Lamentablemente necesité de un susto para así cruzarme con las personas indicadas”, confiesa Juan Molina, a días de cumplir tres meses sin fumar después de haber participado del Programa Municipal de control de tabaco.
Una mañana de octubre del año pasado, este vecino del centro de Pilar, remisero, se levantó agitado, le dolía mucho la cabeza. “Fui a la salita de Villa Verde y me atendieron enseguida. Me sugirieron que concurra a este programa para dejar de fumar”, asegura.
Hoy ya está dentro del grupo de pacientes que levanta con orgullo el diploma que les entregan con su alta. Nada fue fácil. Hubo momentos muy difíciles, donde necesitó de toda su fuerza de voluntad, el apoyo de la familia y los médicos.
“El tratamiento es maravilloso y no se puede creer que sea gratuito”, dice Juan en una pausa de su caminata diaria.
Sabe de las recaídas. Sin embargo, sin perder la sonrisa y con la confianza en sí mismo que solo puede dar saber que uno está haciendo las cosas bien, le dice al mundo: “Espero que no sea mi caso”. Ya cumplió los 61 y está dispuesto a todo para vivir a pleno los muchos años que le quedan de vida.

Dr Pablo Atchabahian

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