lunes, 3 de agosto de 2015

Semana Internacional de la Lactancia Materna

Celebramos toda la Semana de la Lactancia Materna en Pilar

Amamantar a un hijo es una de las experiencias más gratas en la vida de una mujer ya que su leche constituye el alimento ideal para el niño durante los primeros 4 y 6 meses de vida, y sigue siendo, durante mucho tiempo, una importante fuente de proteínas y de otros nutrientes, aún después de iniciarse la introducción de otros alimentos complementarios. Dicho acto constituye una auténtica revolución en la supervivencia infantil.
Según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) podrían salvarse en el mundo, más de un millón de vidas infantiles al año si todas las madres alimentaran exclusivamente con leche materna a sus hijos durante los primeros 4 meses de vida.
La lactancia materna presenta ventajas nutritivas e inmunológicas  porque la leche materna contiene proteínas (lactoalbúmina, lactoglobulina y cascina), todos los aminoácidos esenciales, grasas cuyo coeficiente de absorción es superior al de la leche de vaca, hidratos de carbono, vitaminas (A,C,D y otras) en cantidades apropiadas para satisfacer los requerimientos del niño. También contiene minerales, componentes celulares, componentes del sistema inmune como inmunoglobulina A, confiándole a este alimento capacidad antibacteriana.
La leche materna cuenta además, con enzimas útiles para la digestión, hormonas que favorecen el crecimiento y sustancias para el desarrollo anatómico y funcional del intestino.
La lactancia materna favorece el vínculo afectivo madre-hijo, prolonga la infertilidad después del parto, inhibiendo la menstruación y la ovulación, disminuye la hemorragia durante el puerperio al estimular la concentración e involución uterina.
En relación con el niño, contribuye a reducir la presencia y gravedad de los estados alérgicos en el lactante, reduce la morbilidad y la mortalidad infantil, previene la obesidad durante la lactancia y el desarrollo posterior, previene la frecuencia de diabetes juvenil y linfoma. También mejora la oclusión dental en etapas posteriores, contribuyendo a la prevención de las caries, ayuda a prevenir las diarreas al reducir la exposición a alimentos, líquidos y utensilios contaminados. 
Algunos estudios también han demostrado que disminuye el riesgo del cáncer ovárico y mamario y que se asocia con incrementos pequeños pero detectables en la capacidad cognoscitiva y el logro educacional de niños y jóvenes.
Además, la leche materna no necesita preparación previa, no hay que hervirla, está siempre a disposición del bebé, tiene temperatura adecuada y no contiene microbios.
Técnica de la alimentación al seno materno
Es generalmente aceptado que el éxito de la lactancia depende de diversos factores: amamantar lo más pronto posible después del parto y con tanta frecuencia como el bebé lo desee y conocer los problemas comunes que pueden surgir durante la lactancia. Un elemento esencial para un buen amamantamiento es el método empleado por la madre para educar el bebé al pecho y ajustar su boca alrededor de la areola y el pezón.
Durante el amamantamiento la madre debe permanecer en reposo y tranquila. El niño debe estar colocado de manera que exista un ángulo de 45 grados con respecto a la madre y con la cara frente al pezón. Los pezones deben asearse previamente con agua hervida, estimulándolos para su erección.
¿Cómo se sabe si un niño está mamando en posición correcta?
Su cuerpo está pegado al cuerpo de su mamá.
La boca y la mandíbula están pegadas al cuerpo de la madre.
La boca está completamente abierta y los labios se ven evertidos.
La mayor parte de la aréola o toda ella está escondida dentro de la boca del bebé.
El niño da chupadas grandes y despaciosas.
El niño está relajado y feliz.
La mamá no siente dolor en los pezones.
Resumen de las ventajas de la lactancia materna
1. Provoca excitación a nivel de la musculatura bucal y favorece el crecimiento armonioso de huesos y cartílagos del aparato masticatorio.
2. Mejora la oclusión dental en etapas posteriores del desarrollo infantil.
3. Contribuye a la prevención de caries dentales.
4. Previene las anomalías dentofaciales (por ejemplo, evita apiñamientos dentales y mordidas abiertas).
5. Preserva y mantiene crecimiento y desarrollo óptimo.
6. Administra calcio.
7. Nutricional.
8. Le confiere al lactante protección inmunológica.
9. Favorece el vínculo afectivo madre-hijo.
10. Contribuye a la disminución de la frecuencia y gravedad de estados alérgicos en lactantes, tanto respiratorios como alimentarios.
11. Reduce la morbilidad y la mortalidad infantil.
12. Prolonga la infertilidad después del parto.
13. Disminuye el riesgo de hemorragia durante el puerperio.
14. Previene la obesidad durante la lactancia y el desarrollo posterior.
15. Disminuye el riesgo de cáncer ovárico y mamario.
16. Disminuye la frecuencia de diabetes juvenil y linfoma.
17. Ayuda a prevenir la diarrea.
18. Estabilidad psicológica.
19. Evita hipercolesterolemia (arteriosclerosis temprana).
20. Evita la hipertensión arterial.
21. Se asocia con incrementos pequeños pero detectables en la capacidad cognitiva y el logro educacional de niños y jóvenes.
22. La leche materna no necesita preparación previa y no hay que hervirla: tiene la temperatura adecuada, está siempre a disposición del bebé y no contiene microbios.
Conclusiones 
La alimentación al seno materno contribuye notablemente en el crecimiento y desarrollo del aparato masticatorio, evita la adquisición de hábitos bucales deformantes, mejora la oclusión en etapas posteriores del desarrollo infantil, previene anomalías dentomaxilofaciales y contribuye a la prevención de caries dentales.
Subcomisión de Lactancia Materna. SAP
pablo atchabahian


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